• Autor del texto – Enrique Montes
  • Autor de fotos – Alberto Cacho
  • Autor acción – Enrique Montes
  • Fecha – 17/06/2012

Tras la buena acogida que ha supuesto el S3, los coreanos de Daelim le dan una vuelta de tuerca a su buque insignia mejorando aún más su ya elevado nivel de equipamiento con esta versión Touring: parabrisas ahumado de mayor altura, respaldo para el pasajero y mucha energía para hacer frente a los desplazamientos en Primera Clase.


Daelim Madrid

En este cada vez más competitivo segmento de los scooters de Gran Turismo, hay que buscarse buenos argumentos para destacarse sobre la competencia y llevarse un buen mordisco del pastel de las ventas. Si bien los de Daelim no se han devanado los sesos buscando una denominación original para este S3 (lógicamente después de un S1 y un S2), sí que han sabido marcar distancias primero con otros modelos de la marca así como con su actual competencia. Respecto al posicionamiento del S3 en la familia Daelim, pues simplemente nada que ver con lo hasta el momento conocido; en otras palabras “borrón y cuenta nueva” porque no se aprovecha ni un tornillo de los empleados en los scooters Daelim conocidos: un diseño futurista y un motor denominado F4i completamente nuevo y que incorpora con unas dimensiones muy compactas un grupo termodinámico alimentado por inyección electrónica con culata de 4 válvulas movidas por doble árbol de levas (DOHC). En realidad, no es tan nuevo el motor ya que comparte ese grupo termodinámico con la moto deportiva Roadwin R 125 recientemente renovada, y que se caracteriza por apurar los 15 CV límite permitidos para la convalidación.

Pero también Daelim ha querido destacarse sobre su competencia con el principal argumento de la tecnología. Nos encontramos ante un scooter muy bien dotado a nivel de equipamiento y con soluciones hasta ahora nunca o poco vistas en su categoría. Del motor ya hemos adelantado su sistema de inyección, refrigeración líquida y distribución 4 válvulas por doble árbol de levas. Pero es que también se estrena al prescindir de la llave de contacto utilizando un control remoto que reconoce al dueño del S3 cuando se acerca a menos de 1 metro. Un “gadget” muy del mundo del automóvil y que se valorará al no tener que buscar la llave en los bolsillos, sobre todo esos días fríos que llevamos guantes gruesos.

Como buen scooter moderno que es, en el S3 abundan los LEDs. Delante encontramos una óptica sencilla flanqueada a ambos lados por unas margaritas de LEDs de color blanco azulado. Detrás los LEDs están presentes en todo el grupo óptico posterior, aunque no cambia la intensidad al frenar en el piloto, sino que se ilumina una hilera superior más intensa.

El precio también es otro de los atractivos del S3. A nivel de precios de tarifa, el S3 se encuentra muy por debajo de su competencia GT. Pero es que, además, Daelim lo promociona con una rebaja en precio y con el añadido del seguro por un año. El nuevo modelo Touring, que protagoniza esta prueba, añade sobre el S3 básico un parabrisas más alto y el respaldo para el pasajero, por un sobreprecio de 100 euros más (tanto en tarifa como en oferta). Un sobreprecio muy interesante para los que se decidan por el modelo surcoreano ya que, si añades estos elementos por tu cuenta en un S3 base, te supondrán unos 115 euros ¡cada elemento!

La capacidad de carga no es uno de sus fuertes: cabe cualquier talla y modelo de casco integral debajo del asiento del pasajero, pero en la parte delantera se da cabida a un jet o abierto y no de todas las tallas. Eso sí, el maletero está muy bien acabado con una alfombrilla de terciopelo, iluminación interior y un hidráulico que lo mantiene abierto. Se abre simplemente pulsando un botón.En el salvapiernas contamos con dos guanteras: una central protegida con llave en cuyo fondo se encuentra la toma de corriente para cargar el móvil, y otra a la derecha sin cerradura. La tapa de la izquierda esconde el tapón de gasolina. Lo que sí que nos vendrá bien para llevar encima objetos de gran tamaño es la plataforma plana, algo de lo que pocos scooters GT pueden presumir.

A bordo

Por tamaño exterior, nada cambia en la versión Touring con respecto al S3 normal. Sigue enmarcándose a medio camino entre los GT y los urbanos. Un término medio que recoge las ventajas de ambos, ofreciendo una amplitud considerable a su conductor y pasajero y sin perder la manejabilidad que requiere la conducción urbana serpenteando entre los coches.

La versión Touring sigue siendo ligera en peso, y sus ruedas de 14 pulgadas delante y 13 pulgadas atrás, le dan ese punto de estabilidad en el día a día para moverse por la ciudad. Pero, ahora además, gracias a su pantalla alta, salir a vías de circunvalación, rondas e incluso vías rápidas nos hará el viaje más cómodo ya que quita presión del aire de marcha y, si llueve, también nos protege de más.

El puesto de conducción mantiene las mismas características del modelo base con una discreta altura del asiento de 762 mm, que no pondrá pegas a ninguna talla para echar el ancla y poner los pies en el suelo. Su postura de conducción es cómoda a todos los niveles. Los más altos agradecerán el manillar elevado, de manera que siempre puedas maniobrar sin que tropiecen las rodillas en los giros. El suelo plano ayuda a acomodarse sobre todo en uso urbano, aunque no te encontrarás a gusto apoyando los pies sobre este plataforma por lo bajo del asiento, y optarás por estirar piernas que es lo más natural en el S3. No obstante, esta versión Touring sigue pecando de estrechez en las plataformas inclinadas para apoyar los pies a lo “custom” y será inevitable que medio pie te quede al aire. No es molesto para nada pero, en carretera abierta, ayuda a que el aire se cuele por el pantalón y “refresque” tus piernas.

La novedad del parabrisas, resulta muy interesante por la antes mencionada protección. Su altura es suficiente para derivar el aire justo a la parte superior de la calota del casco. Asimismo, esa altura de más no molesta en ningún momento ya que no se entromete en nuestro ángulo de visión: incluso en ciudad, verás por encima de su canto superior y no percibirás esa distorsión o “aguas” que se aprecia en las fotos.

Un puntazo su respaldo lumbar que ayuda a descansar la espalda y que puede ser regulado mediante un sencillo sistema de palomillas en la base del asiento. Nosotros lo hemos llevado en su última posición y nos ha permitido adoptar una posición cómoda y relajada en todo momento.

Tampoco cambia el cuadro de instrumentos, manteniendo la misma disposición y diseño que la versión estándar, de la que ya te dimos cuenta aquí.

Línea de tierra

Si en su momento probamos la versión estándar en ciudad, en esta ocasión hemos preferido valorar las bondades de este S3 Touring por vías rápidas. Nos hemos desplazado con él desde Barcelona capital hasta Castelldefels Playa. En nuestra ruta hemos seleccionado la Ronda del Litoral, la Autovía de Castelldefels y la C32.

Circulando por la Ronda de Barcelona el S3 Touring te permite llevar el ritmo del resto de la circulación. Mantiene sin ningún problema los 80 km/h que marca la vía y, en retenciones, podemos esquivar cualquier imprevisto gracias a la agilidad de movimientos.

En nuestro desplazamiento matinal, una vez vamos accediendo a la autovía de Castelldefels nos encontramos con el fuerte viento lateral Mistral. El S3 no lo lleva nada bien y denota cierta tendencia a balancearse lo que nos obliga constantemente a corregir la dirección, amén de evitar la fuerza lateral del propio viento. Aún y así, podemos mantener una velocidad de crucero cercana a los 100 km/h de velocímetro. Es un scooter ligero y en esas condiciones, aunque su motor te permite enroscar un poco más, le falta aplomo para darte más confianza.

Su suspensión nos pareció dura y seca viajando uno sólo. No llega a ser incómoda, pero si te transmite las irregularidades del asfalto de forma brusca. En el momento de frenar, nos ayudamos de su frenada combinada muy adecuada para conductores noveles de las dos ruedas. Nos ha parecido más efectiva que en el precursor de Daelim el S1, aunque a nuestro parecer en este S3 la contribución del freno delantero es demasiado intrusiva y será mejor que frenes con ganas cuando termine de agachar el morro.

Una vez nos adentramos por vía rápida, y sin excesivo aire lateral, el motor se muestra enérgico y hambriento para devorar kilómetros: pan comido ver los 120 km/h en su marcador. El motor se anima fácilmente en bajada y podemos ver llegar la aguja casi al final de la escala de su velocímetro en 140 km/h. Como ocurre en la versión normal, el velocímetro resulta demasiado optimista y da un margen de error muy amplio pues, según la telemetría, los 120 km/h indicados se corresponden con casi 107 km/h reales.

La verdad es que se podría esperar mucho más de la brillantez del motor, y podría rendir más en este scooter con una transmisión un poco más corta (rodillos más ligeros y desarrollo final) que le sacara toda su alegría. Tampoco ayudan los neumáticos que calza; son sumamente duros, con agarre tirando a escaso y que no invitan a llevar el S3 al límite. Las gomas vienen firmadas por Schwalbe (modelo Raceman), una marca que en el mundo de la moto te resultará totalmente desconocida, pero que en bicicletas de montaña tiene un muy reconocido prestigio. Aprovecha la primera revisión para darles un cambiazo.

Su bonito doble escape emite un característico sonido ronco, típico de motores DOHC con doble árbol de levas, sonido que en vías rápidas durante varios kilómetros puede llegar a convertirse en algo molesto, pues su sonoridad a altos regímenes es algo elevada.

Volviendo al medio urbano el S3 nos lo agradece. Sin duda, aunque en este Touring se le haya dotado muy bien para circular por carretera abierta, la ciudad sigue siendo su hábitat natural, es donde más cómodo se siente, y nos lo transmite. Su salida es progresiva, no es el más rápido pero tampoco se queda a la zaga, si bien es cierto que nuestra unidad (quizás por encontrarse el motor apenas rodado) mostraba cierta pereza hasta los 20~30 km/h para después lanzarse de nuevo con vigorosidad.

Es ligero y ágil, y eso ayuda en todo momento a sortear los obstáculos que nos encontramos en la ciudad. No obstante, parece mostrar un lanzamiento de horquilla más apropiado para una moto custom y eso hace que su radio de giro no se corresponda con el ángulo de manillar: gira mucho de manillar pero en la práctica se abre bastante para maniobrar.

En compañía

Quizás sea uno de los scooters más cómodos para el pasajero. Su amplia butaca y sus estriberas autodesplegables con un simple toque del pie sobre un pulsador sobre el eje, ayudan a no ensuciarte las manos ni a agacharte.

La segunda de las novedades que aporta esta versión Touring se encuentra en el respaldo del pasajero. Y lo agradecerá nuestro acompañante. Pero esto también supone que tengamos que alzar la pierna más de lo deseado para acomodarnos, aunque no resulta demasiado preocupante ya que también resulta bajo el asiento de atrás.

De lo que sí que se resiente el S3 es, sobre todo, con tripulación de peso (180 kilos entre el que suscribe y Alberto Cacho) iniciando la marcha con pereza. Otra muestra más de ese desarrollo largo del que nos quejamos un poco más arriba aunque, superados esos primeros metros, se recupera honrosamente y se defiende con soltura. Ahora sí, sus duras suspensiones son más recomendables para equilibrar el peso que lleva encima, haciendo que el trayecto sea cómodo. Su frenada sigue siendo excelente sin notar apenas el exceso de peso.

Genial por la longitud del asiento en un scooter con dimensiones tirando a compactas. Hay espacio para dos e, incluso, sobra sitio entre piloto y acompañante. Todo un sofá para el acompañante que no hará mella en el cansancio con el paso de los kilómetros.

Con lupa

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El tablero es completísimo: tres esferas correspondientes al cuentavueltas, velocímetro y temperatura del refrigerante combinadas con una pantalla digital en la que se muestra el cuentakilómetros (o parcial), nivel de gasolina y hora, además de los testigos. Rueda de 14 pulgadas con neumático poco recomendable pero con un disco de 240 mm muy chulo con borde “wave”. La pinza muerde con dos pistones aunque uno de ellos está combinado con el freno posterior a través de la maneta izquierda. La pata de cabra está bien hecha y es de fiar ya que no se recoge sola y corta el encendido por seguridad cuando está extendida. Está en una posición adelantada y proporciona un estacionamiento muy estable como complemento al caballete central en paradas rápidas.
El motor se llama Fi4. A la vista está que tiene unas dimensiones muy compactas y sensiblemente inferiores al que utilizan los otros scooters de la marca. El grupo termodinámico es el mismo del Roadwin R refrigerado por agua con culata 4v y doble árbol de levas. Las estriberas del pasajero se extienden solas presionando el botón que hay encima de su eje. Doble ventaja ya que no tenemos que mancharnos las manos, ni tampoco agacharnos. Resultan muy cómodas para nuestro acompañante. El único casco integral que cabe bajo el asiento del S3 va en la parte posterior e incluso entra holgado. Delante solo cabe uno abierto o jet y no de cualquier talla o modelo. Es el precio que se paga por una altura de asiento baja.
En la parte delantera del hueco bajo el asiento se encuentra la batería. Fíjate también en el pulsador que activa la iluminación cuando el asiento está abierto y en el hidráulico que lo mantiene abierto para dejarnos las manos libres. Todo el fondo esta enmoquetado. La guantera central está protegida con cerradura y parece no afectarle el diseño del bastidor por el paso de la viga principal. En el fondo se ve la tapa que cubre la toma de corriente de 12 voltios para cargar el móvil, y un poco más arriba el tirador mecánico para abrir el asiento. La tapa izquierda del salvapiernas esconde la boca de llenado del depósito de gasolina. Se abre desde el pomo de contacto (no cerradura) y permite repostar a lo vago: sin tener que levantar el culo del asiento. Eso sí, para pagar habrá que levantarse.
La guantera de la derecha no tiene ninguna protección. Está hecha para vaciarse los bolsillos y volvérselos a llenar cuando dejemos aparcado el S3. En el fondo de la guantera se puede ver el visor para controlar el nivel del vaso de expansión del circuito refrigerante. El doble silenciador superpuesto refuerza la estética deportiva del S3. Emite un sonido ronco poco propio de un 125 cc. Si haces viajes largos por carretera abierta, su sonido puede llegar a ser molesto. La rueda trasera es de 13 pulgadas también con freno de disco. Detallazo en este Touring el respaldo acolchado para el pasajero: lo que vale como accesorio es ya más de lo que cuesta el sobreprecio del Touring sobre el S3 básico. Como el asiento principal, el respaldo también recurre al cosido en hilo rojo.
De noche, un S3 o S3 Touring se distinguen inmediatamente del resto de los scooters porque emplean un único faro en el centro y, a cada lado, sendas margaritas hechas con diodos LEDs de color blanco azulado (color luz de xenon). La plataforma plana es muy práctica en vehículos para uso urbano ya que facilita la incorporación al puesto de conducción y permite llevar entre los pies objetos de gran tamaño. En su parte delantera se inclina para estirar las piernas en plan “custom”. No hay llave de contacto sino un pomo rotatorio que se desbloquea en cuanto el S3 detecta que se encuentra cerca el control remoto. El pomo permite la posición contacto, bloqueo de la dirección y apertura de la tapa para los reportajes. Debajo se encuentra el botón de apertura del asiento.
Otro detalle a tener en cuenta para el pasajero son las asideras laterales en fundición a las que se agarra. El S3 Touring es un auténtico trono para nuestro acompañante: asideras, respaldo, reposapiés y un amplio asiento suficientemente espaciado del conductor. Desde la base del asiento podemos regular en tres posiciones el respaldo del conductor. Para ello habrá que liberar las dos palomillas, mover el respaldo y fijarlas de nuevo. Lo habitual es colocarlas en la posición más alejada. Este es el control remoto con forma de llavero que llevarás en el bolsillo y con el que te reconocerá el S3 que eres su dueño cuando se encuentre en un radio de 1 metro. Ojo con las zonas de inhibidores que se llevan muy mal con el sistema.

 El detallazo

La nueva versión Touring se entrega con un parabrisas más alto que el del S3 básico, para reforzar su utilización en carretera abierta, además de mejorar bastante su estética. Este elemento se ofrece como accesorio por unos 115 euros, más de los 100 € de sobreprecio que cuesta el Touring sobre el S3 y sin contar con el extra del respaldo.

Está tintado en ahumado aunque la visión del conductor no se hace a través de él sino por encima. El aire de marcha lo canaliza por encima de los ojos del conductor (hacia la frente) liberando de presión del aire y consiguiendo además una buena protección ante el frío y la lluvia.

Prestaciones con nuestro equipo de telemetría

Aceleración 0-50 m 5,37 s (50,6 km/h)
Aceleración 0-100 m 8,52 s (62,3 km/h)
Aceleración 0-400 m 22,24 s (90,3 km/h)
Aceleración 0-1.000 m 44,28 s (102,0 km/h)
Aceleración 0-100 km/h 27,35 s (565 s)
Velocidad máxima 106,3 km/h
Consumo 4,38 l/100 km
Autonomía 290 km
Peso total lleno 176,3 kg
Reparto tren delantero 42,7%
Reparto tren trasero 57,3%
Protección
Pasajero
Información tablero
Neumáticos
Lanzamiento de horquilla
Tarado de suspensiones
Ficha técnica/ Equipamiento/ Precio/ Galería Imágenes


 Ver FICHA TÉCNICA/EQUIPAMIENTO/PRECIO/IMÁGENES del Daelim S3 125 Touring

Rivales directos Aprilia Atlantic 125
Honda S-Wing 125
Kymco SuperDink 125i
Peugeot Satelis 125 Premium
Piaggio X7 Evo 125 ie
Piaggio XEvo 125
Suzuki Burgman 125
SYM GTS Evo 125
TGB X-Motion 125
Yamaha X-Max 125

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